1.- Jacques Audiard es un excelente director. No suele defraudar. Y en este caso tampoco lo hace. La historia es creible. Los interpretes son muy buenos. Le veo el único defecto de su descompensación.
La primera mitad te atrapa por completo, pero...en la segunda mitad decae. A mi juicio le sobra algo de metraje. Es una película dura, potente, fuerte, pero también con momentos dulces. Con su dominio del montaje, del encuadre, Audiard ilumina el camino de estos dos personajes tan diferentes, pero que se necesitan tanto [ella, ayuda física y él, ayuda emocional].
Los personajes estan bien definidos y descritos. Audiard se maneja bien con los perdedores, con los que sufren. No es la Costa Azul glamurosa que estamos acostumbrados a ver. Y sus personajes se comunican más con las miradas que con los diálogos.